Me duelen los oídos pero no la cabeza
Hoy es uno de esos días de subir la música al máximo i bajar mi vida casi hasta enmudecerla. Que se callen de una puta vez las preocupaciones, la ansiedad que me grita y se hace la sorda. Está sonando Varry Brava i mis amigos me van a pegar por escucharlos, pero me siento feliz y no tengo razones para no estarlo igual que tampoco las tengo para estarlo. Muevo la cabeza al ritmo que no se seguir y se me caen las cosas por hacer y lo que vendrá. Estoy escribiendo de coses triste, de coses de las que debería arrepentirme y no hago y de cosas que ya me han salido mal sin empezar, pero me sigo sintiendo feliz, la música mala tiene el talento de hacerme sentir así. Y hoy he escrito muchas coses bonitas que me gustaría poder colaros aquí. Sin que cuadren con el contexto y tengan nada que ver. Como cuando he dicho que cada vez me siento más cómoda en su no presencia física, que cada vez me veo menos racional. Que ya no soy zorra solitaria, sino que me veo como loba en manada. Nunca lo he prob...